Arroz, Manchega, Merienda, Postres, RECETAS

ARROZ CON DUZ

Este arroz con duz es un postre muy antiguo y por supuesto manchego, concretamente de la provincia de Ciudad Real. «Duz» es uno de los vocablos que los lugareños utilizaban para definir algo dulce.

Este maravilloso arroz no lleva leche sino agua. Es probable que la causa fuera porque tradicionalmente en La Mancha el ganado era fundamentalmente cabras y ovejas pero no vacas, por lo que los postres con leche eran más bien escasos.

Hoy os dejo medidas pero eso me ha costado un montón. Esta receta es de mi abuela, luego de mi madre, de mis tías pero ninguna de ellas repararon en usar los gramos. Utilizaban las cucharadas, los vasos y los cazos como medidas. Una receta tradicional perdida y rescatada muy propia de la Semana Santa.

Como siempre os digo, estas recetas son humildes en cuanto a ingredientes pero sensacionales en cuanto a sabor. Parece ser que la canela y el azúcar que sobraba de hacer las torrijas se aprovechaban para decorar el plato. Definitivamente no se desperdiciaba nada.

Por último deciros que se sirve bien fresquito, en un gran plato hondo en el centro de la mesa. Cada comensal da cuenta de su ración comiendo todos del mismo plato.

INGREDIENTES

  • 1 corteza de limón
  • 1 palo de canela
  • 1 corteza de naranja
  • 60 g de aceite de oliva
  • 1/2 kg de arroz de grano redondo
  • 1,5 l de agua + lo que necesites
  • 1/2 kg de azúcar blanco
  • Canela en polvo

ELABORACIÓN

Poner a calentar el aceite sin que coja mucha temperatura. Aromatizar con las cortezas de naranja y limón.

Poner a hervir el agua y echarle el aceite frito aromatizado con los cítricos. Añadir uno o dos palos de canela. Dejar unos 3 minutos y retirar las cortezas y la canela (tienes la opción de dejarlos y de encontrártelos luego en el arroz).

Colocar en otro cazo el azúcar a caramelizar, sin mover el cazo para que no cristalice. Añadir con cuidado el agua aromatizada con el aceite de cítricos. Cuando el agua empiece a hervir y una vez se haya deshecho el caramelo, echar el arroz y remover para que no se pegue con el azúcar. Bajar el fuego. En este punto se puede añadir más agua para evitar que el arroz quede seco.

Cuando el arroz esté hecho (no «al dente»), aproximadamente después de 30 minutos, dejar reposar durante 1 minuto más o menos y volcar en platos o cuencos.

Espolvorear con canela y decorar con la piel cocida de los cítricos y el palo de canela.

Poner a enfriar en el frigorífico en los recipientes tapados con papel film.

 

Arroz, Comida, Mariscos, RECETAS, Segundos

ARROZ SECO CON CIGALAS Y AZAFRÁN

Nunca me cansaré de un buen arroz. En casa, como en muchos hogares, se comía los domingos. Os aseguro que, aun pudiendo seguir esa norma, actualmente lo disfrutamos en cualquier ocasión en la que nos pueda apetecer. Si por mí fuera, sería mi elección casi diaria.

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Es un plato muy de compartir en familia o para disfrutar entre amigos. 

Este arroz seco con cigalas y azafrán es espectacular y nada complicado de hacer. Es importante que intentéis sacar un buen caldo sobre todo aprovechando bien el jugo de las cabezas de las cigalas. De esta manera os aseguraréis un arroz muy sabroso.

INGREDIENTES:

  • 350 g de arroz.
  • 700 g de cigalas.
  • Caldo de marisco (lo haremos utilizando las cabezas y las cáscaras de las cigalas).
  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 pimiento rojo.
  • 2 tomates maduros.
  • 2 dl (decilitros) de vino blanco.
  • 2 g de azafrán.
  • Sal.
  • Perejil picado.

ELABORACIÓN

Del caldo

Pelar las cigalas. Las cabezas y las cáscaras las utilizaremos para el caldo. Partir las colas en trocitos. Reservar unas cuantas cigalas enteras para la decoración de los platos.

Poner un cazo con aceite y un diente de ajo entero a fuego muy fuerte. Cuando «humee» el aceite, añadir las cabezas y las cáscaras.

Rehogar y añadir los tomates maduros cortados a cuartos junto con la hoja de laurel. Dar un par de vueltas y cubrir con agua. Echar un poco de sal y hervir durante 20 minutos.

Colar el caldo apretando bien sobre el colador para que salga todo el jugo.

Del arroz

Poner aceite de oliva en un cazo cubriendo todo el fondo. Echar la cebolla, el otro diente de ajo y el pimiento rojo, todo muy bien picado. Cuando esté bien rehogado, añadir el arroz y las hebras de azafrán. Dar un par de vueltas.

Mojar el arroz con el vino blanco y, sin dejar de remover, esperar a que el vino se evapore por completo. 

Ir añadiendo el caldo caliente de las cigalas. La cantidad de caldo a añadir será dos veces y media la medida que ocupan los 350 g de arroz. Mantener en el fuego durante 17 minutos más o menos (dependerá de cada fuego). A 2 minutos antes de retirar del fuego, echar las colas y a 1 minuto antes de retirar, las cigalas enteras reservadas.

El arroz debe quedar de tal manera que una vez retirado del fuego se acabe de hacer mientras reposa (vigilar que no se pase).

Rectificar de sal.

Emplatar y decorar con las cigalas enteras. Finalmente espolvorear con perejil picado.

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